El coche.

Es tarde, son las diez de la noche, no quiero pensarlo demasiado, si lo hago al final no me decidiré. Lo tengo claro, tengo todo lo que necesito saber, dirección, número de móvil, y sobre todo, sé que me ama.
Monto en el coche, son aproximadamente dos, tres horas de viaje, ya estoy en marcha, no quiero pensar en nada, solo deseo llegar cuanto antes.
Llego aproximadamente a las doce y media, mando un mensaje al móvil de la persona a la que vengo a entregarme, me corresponde con otro, estoy abajo esperando, dentro del coche, veo que se encienden las luces del pasillo, intento evitarlo, pero no puedo. Estoy nervioso. Distingo una silueta que se acerca a la puerta, es ella. Instintivamente dejo de mirar y dirijo mi mirada hacía el frente, se abre la puerta del coche y entra, el recibimiento es cariñoso, un beso en cada mejilla, pero algo frío.
No me he atrevido a mirarla, con el rabillo del ojo logro distinguir unos tacones, falda corta y una camisa, sencilla pero elegante. Desconoce dónde iremos, no conozco la ciudad aunque lo tengo claro. Busco en las afueras un lugar solitario. Durante el trayecto es ella la que intenta romper el hielo con preguntas sin importancia, yo contesto con monosílabos, estoy centrado en ese lugar.
Tengo suerte y pronto encuentro lo que buscaba, parece perfecto, ella no me ha preguntado hacía donde nos dirigimos (lo sabe), detengo el coche orientado a la entrada del camino, la invito a salir, logro distinguirla bastante bien, he tenido suerte y aunque es entrada la madrugada, hay una luna llena perfecta.
Es más de lo que había imaginado, bonita y con una silueta muy bien formada, no me había equivocado. Lleva tacones, una falda por encima de la rodilla y una camisa por fuera. Me dirijo al maletero del coche, tengo un par de botellas de vino en una coctelera con hielo, unas fresas y un recipiente con licor.
Ella no parece asombrarse y coge la copa de vino que le ofrezco, brindamos por nosotros mientras sonreímos. Al cabo del primer sorbo, coge mi copa y la suya, y las deposita con suavidad en el suelo, se acerca a mí , pone su mano en mi pecho y me empuja hasta tocar mi culo con el coche. “¿Qué? ¿Dime, que vas a hacerme? Tanto bla, bla, bla… ¿y ahora, qué? ¿Eh? ¿Eh? ¿Qué?”. Esas palabras hacen que reaccione, la cojo en volandas, me giro y pongo su culo encima del capó del coche, me aproximo a escasos centímetros de sus labios, apoyo la palma de mis manos sobre el mismo y le digo susurrándole al oído: te voy hacer lo que tanto has deseado.
Meto mis manos entre una de las aberturas entre botón y botón de su camisa y con fuerza tiro de ella, quedan expuestos dos maravillosos senos, coronados con dos pezones sonrosados, nos miramos, le doy un beso suave en los labios, corto… poso mis manos en sus rodillas y las voy subiendo hasta meterlas dentro de su falda, percibo lo erizado de su piel, agarro sus braguitas y se las bajo con delicadeza, dejándolas a un lado del capó. Vuelvo a poner mis manos en sus rodillas y a la vez que las subo, llevo en su camino a la falda, queda al descubierto su sexo, tiene una fina línea de pubis perpendicular a su vagina, en ese momento la miro, está un poco temblorosa, inquieta, deseando que comience.
Me arrodillo, tiene los tacones apoyándose en el paragolpes delantero, abro sus piernas con ambas manos e introduzco mi cabeza en ellas, mis besos son suaves, cortos, varios, dejo que mi lengua conozca su vagina, pasa por toda ella, de arriba abajo, sin pausa, su cuerpo y su cabeza se inclinan hacia atrás, mis manos suben hasta sus tetas, las aprieto con fuerza mientras sale de sus labios un breve suspiro.
Pronto percibo la humedad de su sexo, mi lengua no deja de moverse, recorriendo toda su vagina y deteniéndose varios segundos sobre su clítoris, mis manos dejan paso a mis dedos que con la yema rozan una y otra vez sus erectos pezones.
Sus suspiros son más frecuentes, más sonoros, su cuerpo se arquea, mis dedos cogen sus pezones y los pellizcan, sus piernas comienzan a temblar cada vez con más intensidad, paro de repente mis manos, mi lengua, y me incorporo. Se queda extrañada, no reacciona, cojo las dos copas de vino y sin dejar de mirarla, las vierto a la altura de su cuello, el vino recorre todo su cuerpo, tetas, ombligo, vagina, piernas… hasta el suelo. Comienzo a pasar mis labios y mi lengua por el recorrido del vino, me detengo en sus pezones, los saboreo, mis dientes los aprisionan dándoles pequeños mordiscos, ella me suplica que la posea, me agarra de la cara y mirándome a los ojos me dice que la reviente, que no puede más.
Hago caso omiso y vuelvo a sus pezones, su cabeza se inclina hacías atrás llevándose uno de sus dedos a la boca, mordiéndolo, suspirado y gimiendo de placer, cojo el dedo de su boca y lo llevo a la entrada de su vagina, lo introduzco una y otra vez, y lo deposito en sus labios abriendo la boca , lo lame, lo saborea, me mira. Mis labios llegan a su ombligo, deteniéndome en él unos instantes, me arrodillo de nuevo abriéndole las piernas e intensifico mis movimientos con mi lengua sobre su vagina llegando al clítoris. Meto mi lengua todo lo que puedo y recorro sus paredes vaginales mientras mis manos agarran sus tetas, las aprietan, sus gemidos se convierten en gritos, noto que el temblor de sus piernas es constante, acentuado, está a punto de correrse. Se incorpora levemente esperando el clímax… llega con fuerza, sus piernas intentan cerrarse sin éxito, no las dejo. Mi lengua sigue con su trabajo, lamiendo su vagina sin parar, sus espasmos son fuertes, intensos. Grita de placer, paro mi lengua, me incorporo, y durante unos segundos la miro los ojos, mis manos agarran su cara, y la beso con fuerza.
Todo está cumplido.

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2 thoughts on “El coche.

  1. Vamos a ver como describo lo que acabo de leer.. tú cometido con ella ( me refiero al relato) era darla placer sin llegar a una penetración y demostrar que un orgasmo fabuloso puede ser sin la clásica penetración y parece que tú objetivo en el relato lo has logrado , en ese aspecto me parece genial , ya estamos un poquito hartas de basarlo todo en la penetración cuando hay muchas más opciones.Creo que podías haber seguido , pero no estás muy dispuesto a ello jajaja .
    Venga un abrazote y un buen deseo magnifica noche.

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