Esa mujer llamada sinceridad…

Como todos los años para las fiestas , Juan, Miguel, Antonio y Marcos estaban preparando la comida para pasar todo el día en un pequeño parque donde instalaban una de las muchas carpas que poblaban toda la ciudad, música, bailes, actividades, concursos…sus parejas, Marta, Elena, Raquel y Sonia ya estaban en el parque para hacerse con uno de los bancos del parque.
El ambiente como siempre en esas fechas era genial, era costumbre juntarse grupos de amigos, familias, compañeros de trabajo…y coger un sitio para disfrutar del día. Miguel se había encargado de la bebida, para el nada era suficiente, mejor que sobrara de todo, decía que sino se acababa con todo ese día era una excusa para quedar otra vez. Juan pensaba que algo se le escapaba, pensaba que llevaban comida para cuarenta personas, no para ocho adultos y cuatro niños. Todos se llevaban bien y aunque pensaban diferente nunca había ningún problema que no pudiera solucionarse.
El día estaba resultando según lo esperado, bebida, comida, bailes, risas, bromas. Todos conversaban con gente que se acercaba, eran muy conocidos en esa pequeña ciudad. Conforme pasaban las horas el ambiente se fue apagando, y todos empezaron a tomárselo con mas calma. Las bebidas cada vez duraban mas en el vaso, la comida llenaba los platos y era mas normal verlos sentados, mirando o conversando.
Hacía horas que había llegado la noche y salvo un par de grupos solo quedaban ellos, no les importaba, estaban a gusto. Sonia propuso un juego, pero con una condición, serían muy sinceros, todos aceptaron. Consistía en cada uno contaría a los demás su fantasía sexual, se miraron unos a otros, de acuerdo. Empezó Raquel, trabajaba como enfermera en la consulta de un afamado cardiologo.
Siempre había soñado con su jefe, ese médico, follar encima de la mesa de consultas y estando la sala de espera llena de pacientes. El rostro de Marcos, su esposo, cambió de repente. Miguel comenzó hablar de su sueño y romper un poco en el silencio que se habían sumido todos. Mi fantasía es follar en la playa a mi esposa Elena, siempre me ha parecido muy morboso. El de Juan era poseer a su mujer Marta dentro de un ascensor. Sonia dijo que su fantasía era follar en un pajar con Antonio.
Marcos no parecía tener ganas de contar nada y le pasó el turno Antonio, este se echó a reír, todos le miraban, ahora mismo estoy dudando entre si sois falsos o faltos de imaginación…Miguel !! en la playa, por supuesto con su mujer, faltaría más, Juan !! en un ascensor, como no, con su esposa, Sonia !! que no le gusta el campo, en un pajar, como no podía ser de otra manera, conmigo. Cuando escuché a Raquel no sabía cual contar, si follar con dos hermanas a la vez, a mi esposa y una de vosotras, alguna de mis cuñadas, a Elena en presencia de Miguel….Raquel !! espero que te sirva para el futuro, las personas piden sinceridad, pero la que ellos conocen.

PD.- Es triste tener con quien compartir todo y tener secretos.
vozb


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